Quiénes Somos

Sombreros Pipintá se encuentra ubicada en Aguadas, al norte del departamento de Caldas, con más de 30 años de trayectoria en el mercado,  lo que nos da la experiencia para cumplir con las necesidades y expectativas de nuestros clientes, nos  dedicamos  a la fabricación y comercialización  de sombreros aguadeños al por mayor y al detal, manejando gran variedad en estilos, calidades y tallas.

¡Brindamos a nuestros clientes la mejor atención y calidad!

Historia y proceso del sombrero

El sombrero aguadeño se comenzó a tejer en Aguadas, según cuenta la historia, cuando hace 160 años un hombre de origen ecuatoriano observó que aquí crecía silvestre la palma de iraca. Luego desarmó un sombrero y lo volvió a tejer, y así le enseñó este arte a los pobladores de Aguadas. Comenzó entonces una cultura artesanal en torno al sombrero, que aunque en principio se compartía con otros pueblos de Antioquia, hoy por hoy sólo sobrevive en Aguadas en medio de esta región. Muchos días han pasado y hoy son setecientas artesanas las que siguen el legado. Mujeres paisas, de buen ánimo, contadoras de historias, Aguadeñas como el sombrero.

Los cogollos de la palma de iraca, antes de abrir, son cortados en finas fibras y son estufados (con azufre) y secados al sol. Este proceso le toma al campesino ripiador alrededor de una semana, y se realiza en las veredas cercanas. Luego, los viernes y sábados, los ripiadores se reúnen desde temprano  en el parque central de Aguadas para vender la fibra a las artesanas. Ya en casa, mientras realizan las tareas del hogar, las artesanas van tejiendo el sombrero, que les toma una semana o dos, dependiendo de la calidad del tejido. Una vez terminado las artesanas llevan el sombrero “en rama” es decir, sin terminar, al parque para que otro artesano lo compre y continúe   con el proceso, cortar la paja sobrante, darle el estilo  y  la talla, poner el tafilete, la cinta y así quede listo para su comercialización  entre los turistas y  otras regiones del país.